CSIF exige pruebas periódicas para controlar el aumento de casos entre el personal de la Sanidad
- Más de 13.100 contagios por Covid en verano
- Hacen falta estudios de seroprevalencia y cribados entre los sanitarios/as para atajar los contagios
03 de Septiembre de 2021

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, advierte sobre la fuerte subida de contagios por Covid entre el personal de la Sanidad este verano y exige que se les haga pruebas periódicas y estudios de seroprevalencia para controlar la situación.

Tras la quinta ola, las plantillas continúan sumando contagios y solo en las dos últimas semanas de agosto se han notificado 1.719 nuevos casos (703 en la última semana), con un total de 6.089 contagios durante ese mes y 13.124 casos positivos desde junio.

Por ello, desde CSIF reclamamos cribados periódicos de serología de anticuerpos IgM e IgG entre los profesionales de la Sanidad. A pesar de que ha habido una mejora en las medidas de protección, no se están realizando este tipo de pruebas a las plantillas y las cifras hablan por sí solas. Es necesario, por tanto, hacer seguimientos para confirmar la inmunización del personal, descartando posibles contagios entre los asintomáticos.

Según los datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad, los centros sanitarios han constituido el tercer ámbito probable de contagio más frecuente, siendo el primero desconocido (no se puede filiar el lugar de contagio) y el segundo, el domicilio.

Secuelas y Covid persistente

A esta situación general, se suma la falta de recursos humanos para cubrir permisos, licencias, vacaciones e incapacidades temporales de larga duración por Covid persistente de los/as contagiados, fundamentalmente durante la primera ola, por la falta de medidas adecuadas de protección.

Denunciamos las trabas continuas para la catalogación de los contagios como enfermedad profesional, a pesar de las sentencias judiciales ganadas al respecto, y a pesar de las secuelas y complicaciones que sufren un gran número de profesionales, a quienes no se les realiza tampoco un control y un seguimiento de sus necesidades y patologías.

Tampoco se está compensando económicamente a las plantillas de la Sanidad desde que se inició la pandemia, salvo en algunas CCAA como Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Baleares.

Respecto a la tercera dosis de la vacuna, hasta ahora no se ha demostrado que exista evidencia científica para pautarla, salvo en personas inmunodeprimidas, como recomienda la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). No obstante, la propuesta de CSIF -reclamada desde el principio de la pandemia- en cuanto a estudios de seroprevalencia y cribados entre los sanitarios/as para atajar contagios, podría arrojar luz a la decisión de pautar la tercera dosis al personal que haya tenido un déficit inmunitario pese a estar vacunado.

Por último, pedimos que se reconozca la labor y el esfuerzo del colectivo durante los 18 meses de pandemia, sin olvidar que continúan expuestos a los contagios y que hay muchos que continúan en recuperación y sufren secuelas.