CSIF pide al consejero de Servicios Sociales que no estigmatice a los empleados públicos
• Este sindicato se suma a la indignación de estos profesionales por insinuar su responsabilidad de los contagios en las residencias de mayores
• CSIF exige que el contagio por coronavirus se considere a todos los efectos una contingencia profesional, como reconoció el Gobierno de la nación el pasado mes de abril
18 de Noviembre de 2020

LOGROÑO, miércoles 18 de noviembre de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) sindicato más representativo en las administraciones públicas, manifiesta su enorme indignación por las recientes declaraciones del consejero de Servicios Sociales y Gobernanza Pública, Pablo Rubio, al señalar a las trabajadoras de las residencias a su cargo como posible “puerta de entrada” del coronavirus y, al mismo tiempo, criticar a los servicios de prevención “por no estar a la altura de las circunstancias”. Este sindicato considera que se está estigmatizando a estos trabajadores que, además de arriesgar su salud con el mayor compromiso y dedicación posible, siguen escrupulosamente las normas establecidas y lo que se les ordena desde la Consejería de la que dependen.

En este sentido, CSIF reprocha la facilidad que tienen los responsables políticos para encontrar “culpables” ante los datos tan desfavorables que sufre nuestra comunidad autónoma en esta crisis sanitaria. En especial en las residencias de personas mayores y de personas dependientes y tuteladas a cargo de los Servicios Sociales de La Rioja, donde los contagios entre los trabajadores y residentes tienen una incidencia mayor que entre la población, al contrario de lo que afirmaba ayer el señor consejero, Pablo Rubio.

A sus desafortunadas declaraciones hay que sumar las de la directora de Dependencia de su Consejería, María Somalo, quien la semana pasada también señaló a los trabajadores de Los Manitos como el origen de los contagios.

CSIF recuerda a ambos que “la puerta de entrada” de los contagios pueden ser también las “puertas de salida” de los propios residentes, ya que a algunos de ellos se les permitió salir de las residencias por diferentes motivos, incluso viajar hasta Logroño.

Para este sindicato los responsables políticos hacen gala de una gran irresponsabilidad y una enorme petulancia al señalar a los trabajadores como la “puerta de entrada” del coronavirus en las residencias de personas mayores de La Rioja o criticar a los empleados del servicio de prevención por “no estar a la altura de las circunstancias que nos encontramos”, y añadir que “tendrán que asumir una mayor responsabilidad de la gestión”.

No sabemos muy bien que es lo que quiere decir el señor Rubio con “asumir una mayor responsabilidad”. Lo único cierto es que él es el mayor responsable de su Consejería y que los empleados públicos lo que hacen, y deben hacer, es cumplir escrupulosamente todas las indicaciones que les llegan desde sus superiores, salvo las excepciones que determina la ley.

Por otra parte, este sindicato también cuestiona que, si tan claro tienen dónde recae la responsabilidad de lo que sucede en nuestros centros asistenciales, por qué se impidió que el Parlamento de La Rioja creara una Comisión que investigase lo que sucedió en las residencias de personas mayores de nuestra comunidad durante la primera oleada de la pandemia.

Es posible que no lo sepamos nunca, como tampoco sabremos quién o quiénes son los verdaderos responsables de lo que está ocurriendo ahora mismo. La falta de transparencia de este Gobierno es palmaria.

Con estos antecedentes, requerimos a la Administración para que deje de “echar balones fuera” e intente tratar a los empleados públicos con la dignidad que se merecen. Son los que están dando la cara y poniendo su salud y su vida en juego. Para ellos pedimos un poco de respeto, por favor.

Los empleados púbicos de La Rioja están hartos de palmaditas en la espalda y puñaladas traperas al mismo tiempo.

Asimismo, este sindicato también critica la falta de sensibilidad de la Administración a la hora de detectar un positivo entre los trabajadores de las residencias a quienes se les pone en la puerta del establecimiento inmediatamente para que se “busquen la vida” para regresar a su domicilio.

Se les dice que utilicen el autobús de línea para desplazarse. Algo bastante insensato, por cierto, sugerir a positivos por coronavirus que se metan en un vehículo público para arriesgar a contagiarse a sus ocupantes.

Tal vez y sólo tal vez, la Administración debería tener prevista esta eventualidad y disponer de algún vehículo de la consejería con conductor provisto del conveniente EPI para trasladar a los trabajadores que den positivo a su domicilios y posterior confinamiento.

No olvidemos que en algunas residencias el número de residentes y trabajadores alcanza ya a mas del 90 por ciento, como es el caso de Los Manitos.

Por todo ello, CSIF reclama a la Administración y a los cargos públicos que tengan la mínima sensibilidad y reconocimiento hacia los empleados públicos de esta comunidad autónoma que están en primera línea frente a la pandemia, dándolo todo, incluso su salud y, en cualquier caso, cumpliendo honestamente con su trabajo.

CSIF exige que no se estigmatice a estos trabajadores y que, tal y como contempla la normativa vigente, que las consecuencias e incapacidades que se deriven del contagio por COVID-19, incluso el fallecimiento, se consideren desde una contingencia profesional, con lo que eso supone para proteger y garantizar las prestaciones derivadas del citado contagio (pensiones e indemnizaciones, etc.)