CSIF urge medidas para rejuvenecer la plantilla docente de la Universidad de Granada cuya media supera los 50 años
EDUCACIÓN
08 de Febrero de 2021

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primera fuerza sindical de la educación pública andaluza, ha reclamado a la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades que convoque una reunión de la Mesa General de Negociación de las Universidades Públicas de Andalucía (MGNUPA) para abordar, entre otros asuntos, el envejecimiento del personal de las universidades andaluzas, cuya media de edad supera los 50 años, así como la financiación para la investigación que se desarrolla desde las entidades universitarias, “a todas luces insuficiente”.

Así lo ha trasladado el sindicato en una misiva destinada a la Dirección General de Universidades del citado departamento de la Junta de Andalucía, recordando que “dicho foro de negociación en el ámbito de la universidad pública no se convoca desde hace tres años, al igual que las mesas sectoriales del Personal Docente Investigador (PDI) y del Personal de Administración y Servicios (PAS)”.

Al respecto, el responsable de Universidad de CSIF Granada, Augusto Piqueras, ha alertado del envejecimiento crónico de la plantilla del personal docente e investigador (PDI) de la Universidad de Granada (UGR), reivindicando “un incremento de los recursos económicos para rejuvenecerla, dando paso a un relevo generacional en los próximos diez años”. El responsable sindical asegura que a día de hoy, el 85 % de los catedráticos tiene más de 50 años de edad; el 60 % de los profesores titulares y el 75 % de los laborales superan los 40 años; y el 90 % de los profesores ayudantes doctores se sitúa entre los 30 y 50 años de edad.

Además, Piquera ha señalado que el personal laboral (PDI y PAS) es precario en gran medida, con bajos salarios y falta de estabilidad laboral, una situación alentada por la interinidad que es “una figura de la que se abusa y que las normativas en vigor dilatan en el tiempo”. A ello se suma el problema que tiene el colectivo docente investigador “ya que las becas de investigación no son suficientes y a los grupos de investigación no les llegan recursos económicos suficientes para funcionar, ni con una periodicidad que garantice el mantenimiento de una planificación temporal de la investigación para promocionar”.