CSIF Granada lleva ante la Inspección de Trabajo la desprotección que sufren los vigilantes de seguridad en varias empresas de la provincia
EMPRESA PRIVADA /COVID-19
31 de Marzo de 2020

CSIF exige protección para los vigilantes de seguridad privada que trabajan en Granada y que atraviesan una “situación de absoluta desprotección al no disponer del material necesario para afrontar con garantías su labor ante el Covid-19”.

La Central Sindical ha denunciado ante la Inspección de Trabajo a las empresas Vigilant y Grupo Control en Granada. Precisamente, el pasado viernes se produjo el fallecimiento de un vigilante de seguridad en esta última empresa en Málaga por coronavirus.

“Los miembros de este colectivo salen a la calle a realizar su trabajo, que es esencial en las circunstancias en las que nos encontramos, y se juegan la vida sin tener las mínimas medidas de seguridad para prevenir el contagio”, según ha manifestado la responsable del sector de Empresa Privada en CSIF Granada, Trinidad González Bailón.

“Es imprescindible que se dote a estos profesionales de equipos de protección individual (EPI) y desde CSIF hacemos un llamamiento urgente a todas las empresas del sector para que tomen medidas al respecto de forma inmediata”, subraya la responsable sindical.

En concreto, las denuncias presentadas por CSIF Granada ante la Inspección de Trabajo alertan de la falta de “guantes, mascarillas FPP2, FPP3 y gafas de protección que garanticen la salud y protección de los profesionales” ante la negativa injustificada de ambas empresas a proveer a sus trabajadores de los EPIS necesarios ante el evidente riesgo de contagio del COVID-19.

La responsable sindical explica que “los profesionales se encuentran desbordados y con falta de medios para la protección de su salud, con un altísimo riesgo de contagio y, con ello, con un peligro exponencial de contagio a terceros, como usuarios o familiares, al poder convertirse en fuente de contagio”.

“Siendo profesionales que desarrollan una atención directa al público en zonas comerciales y hospitalarias de alta frecuentación, las direcciones de ambas empresas deberían considerar el grado de exposición de este colectivo y dotarles de equipos de protección que les permita trabajar en condiciones mínimas de seguridad”, añade González. “Están contraviniendo de forma rutinaria la normativa existente en materia de prevención de riesgos laborales, vulnerando los derechos fundamentales de los trabajadores en materia de integridad física e incluso pudiera ser constitutivo de ilícito penal”.

Tal como recoge el sindicato en su denuncia, en el caso de la empresa Vigilant, la dirección “no solo no les facilita mascarillas, e incluso les prohíben el uso de los guantes traíd0s por los propios trabajadores y trabajadoras”. Actualmente “solo se les ha facilitado un par de guantes de plástico y se continúan realizando rondas de fichaje por orden del responsable de equipo en contra de lo recomendado e indicado por el protocolo de la propia empresa ante el coronavirus”. De igual modo, “los trabajadores están obligados a hacer el descanso en una sala cerrada y sin ventilación, no se desinfecta ningún material a disposición de ellos como emisoras, llaves o teléfonos”. Por último, la dirección se niega a facilitar información al representante de los trabajadores del centro, siendo modificados los cuadrantes y dando vacaciones forzosas a parte de la plantilla.

En esta misma línea, desde CSIF Granada se han enviado distintos escritos a la dirección y al responsable de Prevención de Riesgos Laborales de otras empresas de seguridad de la provincia como Prosegur, Proviset o Security World para que doten a sus plantillas de las medidas de seguridad necesarias - guantes de protección, botes de geles hidroalcohólicos y mascarillas de protección- sin poner en riesgo la salud e integridad física de sus trabajadores.