CSI-F valorará medidas de presión en defensa del sistema del bienestar, con el resto de sindicatos de la Sanidad y la Educación
20 de Abril de 2012
El nuevo sistema de copago, advierte, podría generar situaciones de exclusión social en algunos colectivos. CSI-F cree que estos recortes se producen por la falta de previsión, el derroche y una política irresponsable de los encargados de gestionar las cuentas públicas. De hecho, critica que el Gobierno aún no haya cuantificado ni precisado el detalle de los 7.000 millones de euros que pretende recortar en la sanidad pública y teme que actúe de manera improvisada sin meditar las consecuencias de las medidas adoptadas sobre uno de los pilares fundamentales del Estado del Bienestar. En segundo lugar, CSI-F ve inaceptable que el Gobierno plantee medidas sobre personal y reordenación de recursos humanos sin informar previamente a los representantes legítimos de los trabajadores. Así, recalca que todas las medidas que afecten al personal, como las apuntadas ayer por la ministra de Sanidad, deben de ser objeto de negociación con los sindicatos.
En este sentido, reclama al Gobierno una negociación para planificar una gestión profesional del Sistema Nacional de Salud que equilibre la eficiencia con el mantenimiento de los servicios públicos y el estado de protección tal y como hoy lo conocemos. Así, antes de realizar recortes sobre los ciudadanos. CSI-F cree que se pueden adoptar medidas alternativas, como reducir los cargos de libre designación; profesionalizar la gestión de los centros asistenciales; establecer protocolos para garantizar un uso más eficiente de la tecnología sanitaria, realizar un estudio riguroso en el sector sanitario para eliminar duplicidades administrativas y en la gestión, así como una mayor coordinación entre los sistemas de Atención Primaria y Especializada para evitar la duplicidad de pruebas diagnósticas.
DEFENSA DE LA CALIDAD DEL SISTEMA EDUCATIVO
En el caso de la Educación, CSI-F recuerda que los nuevos recortes anunciados por el Gobierno supondrán un descenso en la calidad educativa y un endurecimiento de las condiciones laborales del profesorado. CSI-F es consciente de la grave situación económica de España, pero rechaza la adopción de medidas unilaterales que, aunque supongan un alivio a corto plazo, generarán más dificultades a medio y largo plazo, hiriendo de gravedad la calidad del sistema educativo.
CSI-F advierte de que los recortes anunciados, como subir ratios, acabar con los programas de atención a la diversidad y endurecer las condiciones laborales pueden suponer un efecto nefasto para los intereses de la sociedad española, que verán cómo los niveles educativos retroceden a los niveles de hace treinta años.
Según CSI-F, la calidad de los servicios públicos y las condiciones de trabajo de los empleados que mantienen el sistema son indisolubles. De hecho, señala que si el sistema sigue respondiendo, es por el celo de los profesionales que llevamos mucho tiempo arrimando el hombro y lo seguiremos haciendo porque creemos en el sistema público como base de la equidad y la cohesión social que emanan de nuestra Constitución.