CSI-F ANTE LOS RECORTES PLANTEADOS POR EL GOBIERNO EXTREMEÑO
12 de Junio de 2012

Los empleados públicos NO somos los culpables de la crisis a pesar de que desde el Gobierno Central y Autonómico se intente transmitir esa imagen a la sociedad y así desviar la atención de la opinión pública (subida de impuestos, copago sanitario, reforma laboral salvaje, tasas judiciales, etc.).


Los empleados públicos no somos un colectivo de privilegiados; no somos los culpables de la crisis sino unos damnificados más y creemos que la solución a esta crisis no pasa por desprestigiar la figura del empleado público. Es más, este sindicato apoya de forma inquebrantable la labor que estos trabajadores hacen cada día por los ciudadanos extremeños desde todos los ámbitos de la administración.

Las medidas de ajuste son injustas y regresivas, por lo que llamamos a la negociación y al diálogo y pedimos que todas las medidas de ajustes y recortes pasen por las mesas correspondientes. No se puede olvidar que los empleados públicos de Extremadura son los que tienen las retribuciones más bajas de todo el Estado.

Los empleados públicos vuelven a ser los pagadores de esta crisis cuando nada han tenido que ver con ella, por eso desde CSIF se propone evitar duplicidades, que se eliminen complementos de altos cargos y que los que nos han llevado hasta esta situación no salgan de rositas y tengan alguna responsabilidad.Una mayor racionalización de las estructuras administrativas regionales reduciendo el grueso de cargos de libre designación y asesores sería de gran ayuda para aliviar las arcas públicas.

CSIFno acepta ninguna de las medidas planteadas por el Gobierno extremeño porque lesionan derechos de los trabajadores de los ámbitos sanitario, educativo y administración general que están sufriendo una campaña sostenida de desprestigio.

No hay que olvidar que a los empleados públicos se les están aplicando unilateralmente recortes salariales y laborales desde 2010, que junto con las nuevas medidas están suponiendo una pérdida del poder adquisitivo en torno a un20% y que si sigue con esta política de ajustes y recortes alcanzará el 25%.

CSI-F ha pedido a la Junta que el proyecto de ley sobre medidas de ajuste no merme los derechos de los empleados públicos, sobre todo en los capítulos referentes a la carrera profesional y el complemento por incapacidad temporal.

CSIF muestra su rechazo frontal a los recortes de los derechos laborales de empleados públicos dentro del plan de reequilibrio financiero del Gobierno de Extremadura.

CSIF no está dispuesto a que se confunda a los ciudadanos responsabilizando de los problemas de la región a los empleados públicos y a los servicios públicos, como la sanidad o la educación.

No admitiremos que se utilice a los empleados públicos como moneda de cambio de las políticas que marca Bruselas para reducir el déficit y recuperar la confianza de los mercados. Y es que se está jugando con miles de familias extremeñas que en estos momentos tienen una intranquilidad total y absoluta. Además, el despido de empleados públicos es contraproducente, por su influencia en el consumo interno y por tanto en la recuperación de Extremadura.