Heineken despide a un trabajador que se ausentó un día por tener la tensión baja
09 de Octubre de 2018

La multinacional cervecera Heineken España no ha renovado el contrato de un trabajador eventual que durante su turno de trabajo se empezó a encontrar mal y acudió al médico. Tras serle diagnosticado un cuadro de hipotensión severa, por el que debía estar uno o dos días de reposo domiciliario según el facultativo que le atendió, y pese a que se incorporó al día siguiente a su puesto de trabajo y a que facilitó el informe médico, la empresa le comunicó que no le renovaba el contrato por abandono de puesto de trabajo e incumplir el protocolo para la comunicación de una ausencia.

El Comité de Empresa, en el que está la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), manifestó a la dirección de recursos humanos de la empresa su total rechazo a la decisión adoptada, ya que el trabajador se ajustó escrupulosamente al protocolo que tiene Heineken para la comunicación de las ausencias.

CSIF denuncia que esta actuación de la empresa obedece a la nueva política que lleva a cabo con el servicio médico, ya que quiere reducir el absentismo por bajas médicas a cualquier coste. Es más, el Comité viene denunciando desde hace un año que la ausencia de un médico de manera permanente en la fábrica, además de ser una de las causas del alto absentismo, pone en riesgo la salud de los trabajadores si se deja el diagnóstico en manos de los ATS.

En este caso concreto, los hechos se remontan al pasado 31 de agosto de 2018, cuando un trabajador con contrato eventual en la fábrica de Madrid acudió, avisando a su jefe inmediato, al servicio médico de la fábrica porque no se encontraba bien. En dicho servicio, la ATS (de una empresa externa) no observó ningún síntoma de enfermedad, pero el trabajador le comunicó que deseaba un examen médico más exhaustivo.

Después de avisar a su jefe inmediato, el trabajador abandonó las instalaciones de la fábrica y se fue a su médico, que le diagnosticó un cuadro de hipotensión severa, dándole uno o dos días de reposo domiciliario. Y todo esto se produjo el 31 de agosto, día en el que empresa y comité se personaron en la Inspección de Trabajo por la denuncia del segundo sobre las condiciones ambientales de la nave de envasado, con temperaturas este verano de más de 36ºC.