AGENTES FORESTALES
Reunión general - Asamblea
10 de Diciembre de 2021

Ayer, 2 de diciembre de 2021, nos reunimos en la sede de CSIF para analizar y valorar
la complicada situación actual del Cuerpo de Agentes Forestales. Hicimos un breve
repaso de la acción sindical realizada en el último año desde la sección de CSIF
Agentes Forestales, siendo esta ratificada de forma unánime por la Asamblea.
Ha merecido especial atención y debate el punto uno del Orden del Día dada la
trascendencia de la situación generada tras la firma de CSIT y UGT del actual
“Desacuerdo” de Agentes Forestales 2021-25. Un Acuerdo nefasto, que de las
posibilidades reales iniciales para todos los AAFF ha terminado transformándose,
como preveíamos, en un documento en blanco con posibilidades solo para la
Administración y para un puñado de seguidores de esta.
Desacuerdo incumplido ya, grosera y descaradamente, en cuestiones fundamentales
para la Escala Operativa como son el pago del aumento de CE, la carrera profesional,
la creación de puestos para mandos intermedios, la jornada y horario, las oficinas
comarcales, la salud laboral, la seguridad, protocolos y medios de defensa, la
modificación de la Ley del Cuerpo para incluir a los emisoristas como personal propio
del CAF y para adecuar la titulación genérica de acceso al grupo A2, entre otras. Todo
ello se intuía entonces en la redacción vana que nos presentaron en los últimos
borradores, no hacía falta tener una mente privilegiada, tan solo tenía que estar
liberada de intereses espurios. Ahora se constata.
Recordemos que votaron a favor unos 50 agentes forestales de los 230. Recordemos
que nuestra propuesta pretendía que la interpretación y desarrollo del Acuerdo fuera
en Mesa Técnica, sin sesgos, sin vetos, sin Comisiones de seguimiento excluyentes,
sin subterfugios sindicales de monopolio. No veíamos problema alguno en compartir
debates y reivindicaciones. Ahora, hemos observado como el propio Acuerdo era una
estrategia para llevar la negociación hacia los intereses de la Viceconsejería y la
Dirección General, diseñadores del asunto, que ejecuta la Jefatura con la cooperación
necesaria e interesada de los dos sindicatos firmantes lo cual les hace responsables
de la situación actual de caos y debilidad colectiva.
Ha sido una estrategia soberbia y mezquina con el resto del colectivo y traerá
consecuencias graves que pagaremos los 230 agentes. Una firma apoyada en dos sindicatos que, curiosamente representan una evidente minoría del colectivo. Dos
sindicatos que se entregaron a un documento en blanco, que con su firma dividieron
consciente y peligrosamente al colectivo, dejándolo al albur de la interpretación
unilateral del patrón. Y así, hoy, la Administración interpreta y endosa a placer, sin
explicaciones, mucho menos negociaciones, todo lo que quiere a golpe de Telegram,
correo electrónico y Notas Interiores, sin formalidad ni seguridad jurídica alguna para
los agentes. Tenemos claro que otro Acuerdo era posible, pero unos escribimos y
trabajamos, y otros tenían tantas ganas de firmar que no se pararon a pensar y menos
a leer. Son marionetas en manos de un poder que otorga ya solo privilegios
personales.
El bloqueo institucional y sindical en la interlocución social en el CAF es ya tan
evidente como intolerable y por ello hemos decidido unánimemente la
necesidad de adoptar una batería de medidas que iremos concretando y
desarrollando progresivamente para intentar revertir la situación actual.
Tenemos claro que esta situación del CAF exige cambios y endurecimiento en las
estrategias sindicales, acordes a la importancia y gravedad de los hechos que
venimos sufriendo. Coincidimos sin excepción, los afiliados de CSIF, en que los
incumplimientos, las interpretaciones interesadas y torticeras de jornada y horario, el
caos operativo, la inseguridad jurídica y física, el mecenazgo de pelotas y adláteres, el
apaño de adscripciones, comisiones de servicio, bases de convocatorias, interinaje,
etc., está en limites jamás vistos. Es ya la Jefatura una versión disfrazada de verde de
la “octava planta” de Princesa, escondida en su burbuja, donde solo miran por lo suyo
y sin interés alguno en gestionar, organizar y desarrollar la base de su razón de ser y
existir, la Escala Operativa. Y no nos es fácil decir esto último, pero nos empieza a
salir sola la comparación ya a demasiados agentes forestales.
La indignación de CSIF con el incumplimiento del pago del aumento de complemento
específico es total y así ha quedado patente en la reunión. Llevamos ya tres
requerimientos y hemos estudiado otras vías legales si no llega el pago de los mil
euros que nos deben, de la anualidad de 2021, en el mes de diciembre. Además, los
2000 euros contemplados para la de 2022 deben aparecer en la nómina desde el día
1 de enero de 2022.
Porque, mientras tanto, observamos anuncios y aplausos de Jefatura por contratos
económicamente notables que abundan en una contraproducente privatización de la Emisora del CAF. Nuestra propuesta, y así quedó redactada, fue y será clara, empleo
público y operadores incluidos en el Cuerpo. Otro grave incumplimiento. Nos tememos
algo parecido para los administrativos anunciados a bombo y platillo para las
comarcas, no queremos pensar mal, pero parece que, visto el “negociete", lo que
anteriormente era imposible ahora es factible. En CSIF no queremos personal privado
y ajeno al CAF, por la seguridad jurídica de nuestras actuaciones y por nuestros
principios sindicales como sindicato mayoritario de la Administraciones Públicas
españolas.
A propósito del compromiso de modificación de la Ley 1/2002 para adaptar el acceso
a la Escala Técnica, supura ya el cinismo y la hipocresía a dosis iguales en los
firmantes. Ante un público dicen que sí, que sí, ante Función Pública, sin embargo,
aprietan para que salgan todas las plazas lo antes posible sin esperar a nada ni a
nadie, sin esperar a la razón o a la igualdad de oportunidades. Se puede hilar con
todo lo anterior sin temor a errar y deducir a través de la experiencia vivida estos
meses que este es el verdadero y único Acuerdo que querían. La puerta giratoria
abierta por algunos es anhelada por un puñado de avariciosos sin escrúpulos.
En cuanto al desarrollo de la “Propuesta de planificación de actividad preventiva para
el puesto de Agente Forestal (Funciones de Policía)”, con el asesoramiento
necesario de profesionales de la seguridad operativa policial y con el
establecimiento de los planes de formación, prácticas, simulacros, pruebas de
aptitud, condiciones y protocolos pertinentes para utilizar los medios de defensa y
protección de los que se debe dotar a los agentes conforme a los principios de
oportunidad y proporcionalidad, qué vamos a contar que no hayamos denunciado ya
por activa y por pasiva. Mandamiento prioritario de CSIF, bandera de nuestra
actividad sindical, quizá por eso se atreven a seguir teniendo a los agentes forestales
abandonados al azar de un accidente, de un percance, de una agresión.
Sin embargo, sí que anuncian el control médico adaptado a la Evaluación de Riesgos
Laborales, especialmente con motivo de la atención de incendios forestales.
Aberrante y doloso, pretender implantar semejante medida sin haber negociado y
planificado los perfiles, sin facilitar y promover la preparación física y sanitaria
oportuna, sin valorar el riesgo de que una cantidad de agentes no lo superen y sin
establecer una salida normalizada y adecuada para esos casos, como segunda
actividad u otras adaptaciones. Sencillamente vergonzoso, pero ¿qué clase de
sindicato puede dar con su firma semejante arma a la Administración? ¿Dejar a un colectivo con una edad media superior a los 50 años ante una valoración médica de
este tipo sin haberla dejado perfectamente definida y concretada?
De la insostenible situación de las oficinas comarcales llevamos años avisando y
denunciando. Otra estrella de nuestra bandera, un Plan de Oficinas Comarcales con
una oficina tipo que presentamos formal y oficialmente en nuestras primeras
reuniones, allá por 2017. Nos tememos lo peor, compañeros, ojalá que nos
equivoquemos, pero en lugar del Plan que propusimos y necesitamos es muy posible
que tengamos ñapas, chapuzas y barracones.
Tenemos claro que hay que dotar la Escala Operativa prioritaria y urgentemente de
mandos intermedios. Poniéndolos en valor y organizando adecuadamente sus
cometidos. Dotarles jurídicamente. Se incumple el compromiso de creación de empleo
y se hace imposible organizar las comarcas mínimamente. Coartando con ello además
la carrera profesional de la Escala Operativa. Mientras esto no se aborde con seriedad
y rigor, tanto en la Escala Operativa como en la Técnica. Nos oponemos a que sean
convocadas más plazas de Jefes de Unidad en estas condiciones, por la igualdad de
oportunidades para todos, por lógica operativa y por responsabilidad sindical.
Podríamos seguir, pero ya es más que suficiente la carga de la prueba para afirmar
que la situación no se sostiene y por ello CSIF ha decidido seguir plantando cara y
buscando apoyos de camino a un conflicto que se antoja inevitable.

Muchas gracias por la asistencia compañeros.
OTRO SINDICALISMO ES POSIBLE.