CSIF denuncia las lagunas de la desescalada que Renfe pretende imponer a sus trabajadores
Sin test, sin mamparas de separación en zonas comunes y sin garantizar plenamente el teletrabajo en los puestos en los que puede realizarse, el sindicato exige a la empresa modificar el guión.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia que la desescalada ha comenzado en una empresa pública como Renfe sin las garantías suficientes para los trabajadores. El sindicato señala que la empresa no ha dicho nada acerca de la realización de test de detección del COVID-19. Ni siquiera a aquellos empleados que fueron declarados como personal de riesgo. Además, Renfe tampoco ha colocado dispositivos de separación como mamparas en los puestos de trabajo de espacio compartido, ni ha procedido a la desinfección especial de espacios comunes.

Por ello, CSIF denuncia que esta desescalada, que comenzó el pasado 25 de mayo, no respeta la prevención de la salud de los trabajadores. Una grave negligencia en una época en la que la pandemia no está vencida y que no se puede reducir a los términos que baraja la empresa como 'vuelta paulatina, rotatoria o flexible”, sino que hay que garantizar a toda la plantilla las herramientas necesarias para minimizar los riesgos. Y eso RENFE no lo está haciendo.

CSIF comprende que, una vez establecida la Fase 1 en toda España, la vuelta a la actividad debe ser un hecho y una obligación. Es más, se compromete con ello. Pero igualmente, ha de realizarse respetando las disposiciones legales. Pero en este caso Renfe no está respetando la Ley con los trabajadores. De ahí que CSIF recuerde a la empresa que no existe obligatoriedad de volver al trabajo en aquellos puestos que se puedan desarrollar a distancia, una modalidad a la que se le dota de carácter preferencial en el apartado V del Prámbulo del Real Decreto 15/2020, hasta tres meses después de la finalización del Estado de Alarma.

Igualmente, Renfe tampoco responde a la pregunta que formulan trabajadores con hijos menores de 12 años cuyos colegios y guarderías permanecen cerradas. En ese sentido la postura de CSIF es innegociable. Para estos trabajadores debe mantenerse el trabajo a distancia sin condicionamientos de ningún tipo. Y de igual forma para aquellos empleados que tienen a su cargo personas dependientes hasta que se resuelva su situación, así como para los trabajadores mayores de 60 años hasta que finalice el Estado de Alarma. La empresa debe posicionarse en todas las situaciones que atañen a sus trabajadores.

De la misma manera, CSIF exige que la vuelta a la normalidad en los talleres no puede realizarse con la rapidez que pretende la empresa, cuya idea es que, la plantilla trabaje al cien por cien antes de acabar el Estado de Alarma. El sindicato lo juzga precipitado y advierte que, si esta medida trae consecuencias, tomará medidas legales porque no se puede olvidar en la época en la que estamos.